Radio Marca Almeria
Alejandro Asensio

Juan Muñoz y la historia de la incuria

El delantero es una isla, un peón solitario. Una figura que naufraga y vuelve a tirarse de cabeza al mismo mar bravío. El delantero es una referencia, ese guía con paraguas en alto que lleva a un grupo de turistas a deambular por una ciudad desconocida. El delantero es enemigo de un océano de piernas, codos, pechos y cabezas que le hacen la vida difícil. El delantero es la diferencia.

Y el Almería, que cuenta en su historial con figuras como Míchel, Mario Bermejo, Kalu Uche, Charles o Ulloa, necesita recuperar su esencia. Se hace complicado defender a Juan Muñoz; no ha cumplido con su trabajo, marcar goles, pero yo lo voy a intentar. El jugador cedido por el Sevilla no trae un currículo que lo avale en la categoría; 6 goles el pasado curso con dos equipos diferentes, Zaragoza y Levante. Sus mejores números los firmó en Segunda B con el Sevilla Atlético, cuando hizo 14 dianas, con tan solo 19 años.

Es inexperto y aún le falta tiempo para convertirse en una punta de lanza con solvencia. Y lo hará, yo creo que lo hará. Me gustaría que fuese aquí, aunque este Almería es experto en congelar carreras. Hay quien se pregunta qué tiene este jugador. Hay quien duda de su calidad argumentando que no ha demostrado nada, y es cierto. A mi parecer, es un delantero que no se caracteriza por el juego de espaldas a la portería rival que tanto gusta por aquí. Por compararlo a alguien, es un Pozo que vive algo más arriba. Pero tiene algo. Remata bien al primer toque y manejaesa velocidad en el control, giro y golpeo que tan bien vienen dentro del área. Le falta confianza. Y amigos. Y pasión, pero no la suya, la del entorno.

Juan Muñoz está solo. Como Pozo, como Fidel, como Gaspar. Todos están solos. Otra vez la ansiedad se ha hecho dueña de un equipo que vive bajo una nube negra que le impide alzar el vuelo. Es curioso ver la cara de cualquiera de ellos en los últimos partidos; desesperación. Porque lo intentan, quieren hacerlo bien. Yo no dudo de esta plantilla, yo no dudo de este
cuerpo técnico. Creo que este conjunto puede luchar por algo más que la simple subsistencia triste y alicaída. Mis dudas apuntan a otra parte.

No entiendo el motivo por el que futbolistas que aquí no funcionan se convierten en piezas importantes en otros tableros de ajedrez. Quien se va de aquí, lo hace a Primera o a liderar la Segunda. Quizá es el ambiente. Quizá es la apatía. Hay quien dice que no, que en el club se trabaja mucho, y no lo dudo. Pero, ¿se trabaja bien?. Cuando una ciudad se siente cada vez más alejada emocionalmente del que debería ser su club bandera, algo evidentemente falla. Cuando un club, admirable por encima de todo y nutrido de apasionados que se quitan tiempo de su vida para dedicarse a una enfrenta titánica, como el Poli Almería, hace que su camiseta se vea más por las calles que la de la UDA, algo falla.

La pasión, quizá el ejemplo está ahí. ¿Qué sería del modesto Poli, que vive y se pelea por vivir día a día, con los medios de la Unión Deportiva? Hay que apasionarse para crecer. Hay que emocionarse para aprender y mejorar. Ellos, son un ejemplo.
Juan Muñoz es un ejemplo más de lo que la apatía puede influir en el césped. Marcelo Silva, Ramon Azeez, Diamanaka, Tomer Hemed, Cristian Herrera, Mauro dos Santos. Raúl García, Omar Ramos, Esteban Solari, hay tantos. Y habrá. E insisto, creo en este equipo y este cuerpo técnico. Para mí, de los siete mejores de la categoría. Si dejamos atrás la incuria y nos apasionamos, de todo puede pasar.

Noticias relacionadas

¿Y esto ahora qué es?

Redacción Radio Marca

¿Quién somos?

Victimismo crónico

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies